Ale de la Puente
Ale es artista con una formación diversa, que sabe construir barcos, que ha navegado por distintos mares, que se ha entrenado como cosmonauta y que mira los cielos. Al nacer, su apellido le cantó su suerte. Desde entonces habita los puentes que conectan horizontes opuestos. Algunos son tan largos que tienen la forma de la curvatura del planeta, otros son tan breves como el parpadeo entre dos atardeceres. Su obra explora nociones del tiempo a través de poetizar las experiencias dadas por la observación del espacio, desde una mirada científica, filosófica, hasta lingüística, utilizando diferentes medios y soportes, ya sean pictóricos, escultóricos, mecánicos, fotográficos, sonoros o fílmicos incluyendo expediciones de arte-ciencia. Le gusta la buscar fenómenos naturales, encontrar sus simbolos, cómo los significamos y cómo nos relacionamos con ellos. Ha desarrollado proyectos de arte con el CERN (Centro Europeo de Investigaciones Nucleares); Roscosmos; el Instituto de Astronomía y el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM; y el Instituto Kosmica. Ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores. Su obra se ha expuesto su obra nacional e internacionalmente y forma parte de colecciones públicas y privadas.
Mauricio de la Puente
Mauricio ha cambiado más de 30 veces de lugar de residencia; habitado en comunidades mayas, mixtecas, nahuas y en urbes de millones de habitantes; en selva tropical, desierto, bosque templado, costa, eje vial y multifamiliar. Su interés fundamental, en lo general, es la diversidad de lenguajes que hemos desarrollado para relacionarnos con la biodiversidad y sus patrones del movimiento; y en lo particular, investigar las interfases, territorios compartidos y dinámicas de conflicto entre los lenguajes de las ciencias naturales, la educación, el arte, la maya y el nahuatl para abordar la relación y los equilibrios entre sociedad y naturaleza.